José Mario Fuenmayor

Absolutamente nada define mi ser, solo les digo, para que sepan, que la lógica funciona aquí de una forma muy retorcida.

martes, 14 de septiembre de 2010

Ángeles.


Ángeles que caen del cielo

En semillas de bondad

Nos enseñan a reír

Nos enseñan a llorar.


Almas llenas de inocencia

Que nos llevan a crecer

Certezas que incrementan su tamaño

Amor que nos agranda, también.


Dudas sobre los hechos

Sonrisas sobre los triunfos

Lagrimas ante el dolor

Un camino rocoso

Un presente de fuerza

Un futuro de recompensas.


En mí crecieron alas

Tú me enseñaste a volar

Yo aprendí a dormir

Tú me enseñaste a soñar.


Movimientos estereotipados

Al ritmo de mi corazón

Ojos distantes llenos de verdad

Que tocan mi alma.

Madurez que da la libertad

De ser tú.


Hoy pido tus ojos

Para ver lo hermoso

Hoy pido tus pies

Para caminar a tu ritmo.


Me enseñaste las posibilidades

Yo te enseño el mundo

Me enseñaste tu palabra

Yo te enseño a usarla.

Te doy mi tiempo.

Tú me diste lo especial de él.



"Para aquellos seres especiales que alumbran nuestro mundo y solo ellos saben hacerlo de la forma en que lo hacen. Sus sonrisas valen toda la luz del mundo."

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